Con una mirada honrada, el proyecto invita al oyente a realizar un viaje emocional, a un viaje interminable basado en la mirada, en la comprensión de las raíces, en la valoración de la vulnerabilidad y fortalezas.
En cuanto a la música, combina sonidos tradicionales vascos como la trikitixa y el pandero con la electrónica contemporánea.
Cada canción es un puente entre lo antiguo y lo moderno, un homenaje a la riqueza cultural mientras analiza temas universales como la resiliencia, la autenticidad y el poder de la transformación. Se trata de más de un álbum, una experiencia sensorial diseñada para inspirar y ayudar al oyente en su camino hacia la verdad.
Considerado una de las promesas más destacadas de la escena musical euskaldun, Aimarz consolida su trayectoria con éxitos virales, tanto propios como versiones. Con la publicación de EZEZEZAGUNAK y OZTEGUNA (ft. Malakias y Hazas), dos canciones con las que da inició la era Z, que culminará con el lanzamiento de su esperado primer álbum durante el segundo semestre del 2025.