San Agustín, nuestra casa

25 años. Eso es lo que acaba de cumplir nuestro querido San Agustin Kulturgunea; un cuarto de siglo de compromiso hacia la Cultura y hacia Durango. 25 años en los que han pasado más de 1.000 espectáculos profesionales y 175.000 espectadores. Quién lo diría, ¿verdad?

Son cifras que impactan, tanto cualitativamente como cuantitativamente, pero recordemos que detrás de cada cifra siempre hay una historia. Y yo me sé una preciosa: la de una pareja que ya hace 25 años se hicieron socias y hoy en día se encargan de pagar la cuota de sus nietos y nietas. Y no solo eso, sino que cada vez que pueden acuden a los espectáculos infantiles acompañando a sus familiares.

Porque San Agustín, a fin de cuentas, es eso: la transmisión de los valores intangibles de la Cultura a través de las artes escénicas. Bueno, eso y mucho amor. Amor por el teatro, por la danza, por las asociaciones y compañías artísticas de Durango. He de reconocer que yo misma me paso muchas tardes emocionándome con los espectáculos que presencio en nuestro querido teatro.

Por aquí han pasado artistas de la talla de José Sacristán, Asier Etxeandia, Blanca Portillo, Alberto San Juan, Paco León, Natalie Poza, Hector Alterio y por supuesto lo más granado del teatro y la cultura vasca.

Pero también es un lugar donde las y los más jóvenes tienen su casa para desarrollar todo su potencial. El ejemplo más claro puede ser el durangarra Eneko Sagardoy, que ya cuenta con un Goya entre sus manos.

Si por algo es conocido San Agustin en el sector es por ser un espacio abierto y accesible a las compañías para que puedan ensayar, porque invertir en cultura también significa alimentar el entramado cultural desde la base.

San Agustín ha cumplido 25 años y ahora vamos a por otros 25. Nadie dijo que fuera fácil, pero estoy segura de que será hermoso. Porque un Durango sin Cultura sería un Durango sin alma.

Ima Garrastatxu Urbaneja (Alcaldesa de Durango)