Pero ¿qué es el desarrollo sostenible y en qué consiste el proceso de la Agenda Local 2030?
Para responder a esta pregunta es imprescindible realizar una aproximación histórica para entender el contexto histórico en el que se encuadraban dichos conceptos.
Hace tiempo que es conocida la influencia del estado del medio ambiente en el desarrollo de nuestra sociedad y, al mismo tiempo, los impactos ambientales, económicos y sociales que generan los hábitos de producción y consumo del ser humano. A nivel internacional diferentes instituciones, organismos y agentes sociales también han subrayado en más de una ocasión la importancia de esta relación.
En 1972 la Organización de las Naciones Unidas celebró en Estocolmo la Conferencia sobre el Medio Humano. En ella, los representes que participaron en la Conferencia reconocieron por primera vez a nivel internacional el impacto local y mundial de los problemas medioambientales, y advirtieron de su importancia. Ese mismo año, el equipo de expertos conocido como Club de Roma, encargó al profesor Meadows del Instituto Tecnológico de Massachusetts (Estados Unidos) un estudio exhaustivo sobre las tendencias y problemas económicos que amenazan a la sociedad. El resultado de ese estudio fue el informe “Los límites del crecimiento”, también conocido como Informe Meadows. En este documento se hizo especial hincapié en que el modelo de producción y consumo de las sociedades occidentales es insostenible de cara al futuro, porque este modelo actúa como si los recursos naturales del mundo fueran inagotables y porque los desequilibrios sociales y económicos que genera a nivel mundial son enormes. Las conclusiones del informe tuvieron mucho impacto a nivel mundial; el precio del petróleo subió drásticamente, se sufrieron crisis económicas en los países de las sociedades occidentales, surgieron los primeros grupos ecologistas a nivel mundial, se iniciaron las labores de búsqueda de fuentes alternativas de energía, etc.
En 1987 el Comité de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo publicó un informe titulado “Nuestro futuro común” (también conocido como el Informe Brundtland). Dicho informe fue dirigido por la entonces presidenta de Noruega, la señora Brundtlan. En él se señalaba que lograr un equilibrio entre el medio ambiente y el desarrollo sería uno de los principales restos de los próximos años. Hay que destacar que el concepto de Desarrollo Sostenible se consolidó en 1987 a nivel internacional: el desarrollo sostenible es aquel que es capaz de satisfacer las necesidades actuales y, al mismo tiempo, no pone en peligro la capacidad de satisfacer las necesidades de las generaciones futuras.
En este contexto, la ONU organizó en 1992, en Río de Janeiro (Brasil), la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo (también conocida como La Cumbre de la Tierra). En la misma se adoptaron numerosos compromisos:
- Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático
- Programa 21 (también conocido como Agenda 21)
- Convenios para la Conservación de la Biodiversidad y Lucha contra la Sequía
- Declaración de Protección de los bosques.
- Declaración de Medio Ambiente y Desarrollo de Río
La Agenda 21 es un plan de acción global para trabajar por el desarrollo sostenible. En el capítulo 28 de la Agenda 21 se recoge que muchos de los problemas y soluciones relacionados con la sostenibilidad dependen de la participación y el apoyo mutuo de iniciativas e instituciones locales. Por ello, para la consecución de los objetivos de la Agenda 21 es necesaria la participación de las entidades locales, siendo la institución más cercana a la ciudadanía el órgano administrativo más adecuado para promover la educación y la implicación de las personas en el desarrollo sostenible.
En 2002 se celebró en Johannesburgo la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible (cumbre Río+10), donde se reconoció el compromiso de reforzar y mejorar la aplicación efectiva de la Agenda 21 en todos los niveles de las autoridades competentes.
Estos procesos prepararon el camino para la formulación de la Agenda 2030, adoptada en 2015, que transformó aquellos principios de la Agenda 21 en 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible con metas claras y un compromiso universal.
Por lo que respecta a la Unión Europea, además de los programas de acción medioambiental que se impulsaron desde 1973 en adelante (en estos momentos está vigente el VIII Programa -hasta el año 2030-) y el Pacto Verde Europeo aprobado en 2019, podemos destacar los siguientes hitos:
- Aprobación de la Estrategia Europea de Desarrollo Sostenible (2001): este documento establece las líneas estratégicas y las acciones para trabajar por el desarrollo sostenible desde el ámbito europeo, comprometiendo a los Estados a aprobar sus propias estrategias de sostenibilidad.
- Creación de la Conferencia de Aalborg (1994). En 1994, en la ciudad danesa de Aalborg, se creó la Red de Pueblos y Ciudades Europeas Sostenibles y las autoridades presentes aprobaron la “Carta de Aalborg”. La Carta es un documento dirigido a las autoridades de los pueblos y ciudades que quieran trabajar por la sostenibilidad y que quieran reflejar su compromiso de forma oficial.
- IV. Plan de Municipios y Ciudades Sostenibles (Conferencia de “Aalborg + 10” (2004) en la que se aprobaron los Compromisos de Aalborg. A través de ellos se incorporaron 10 compromisos para focalizar las políticas de sostenibilidad local.
- La Unión Europea (2016) dio a conocer sus prioridades a favor del desarrollo sostenible, comprometiéndose a incorporar en todas las políticas europeas los Objetivos de Desarrollo Sostenible aprobados por Naciones Unidas en 2015 y definiendo la planificación para orientar las políticas temáticas a la Agenda 2030 una vez finalizado 2020.