Los impuestos son la principal vía propia de financiación de los servicios que el Ayuntamiento prestará en el futuro. En general, tendrán relación directa con la capacidad económica demostrada y tienen la característica de que no se percibe ninguna contraprestación directa por ellos.
El Ayuntamiento, por imperativo legal, está obligado a solicitar el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) y el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE).
También podrán los Ayuntamientos exigir, si así así lo acuerdan previamente y se recoge en las Ordenanzas Fiscales, el Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana (IIVTNU) y el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO).